La dieta Mediterránea: la favorita de la OMS

La OMS considera la dieta mediterránea como un modelo de alimentación saludable y equilibrada. Según la organización, seguir una dieta mediterránea, junto con hacer ejercicio regularmente y evitar el consumo de tabaco y alcohol, son las claves para prevenir las enfermedades crónicas no transmisibles, que representan entre el 70-80% de todas las enfermedades.

Se caracteriza por incluir una amplia variedad de alimentos saludables. Esta dieta se basa en una combinación equilibrada de frutas, verduras, granos integrales, legumbres, pescado, aceite de oliva y vino en moderación.

¿Qué productos la conforman?

Entre los productos que conforman la dieta mediterránea se encuentran:

  • Frutas: Las frutas frescas, como las uvas, los melones y las manzanas, son una parte integral de la dieta mediterránea.

  • Verduras: Las verduras frescas, como las espinacas, los tomates, las acelgas y las berenjenas, son una fuente importante de vitaminas, minerales y antioxidantes.

  • Granos integrales: Los granos integrales, como el arroz integral, el pan integral y la pasta integral, son una fuente importante de fibra y nutrientes.

  • Legumbres: Las legumbres, como las lentejas, los garbanzos y los frijoles, son una fuente importante de proteínas y fibra.

  • Pescado: El pescado, como el salmón, el atún y el bacalao, es una fuente importante de ácidos grasos omega-3 y proteínas de alta calidad.

  • Aceite de oliva: El aceite de oliva es la principal fuente de grasas en la dieta mediterránea y es conocido por sus propiedades antiinflamatorias y cardioprotectoras.

  • Vino: El vino tinto se consume en moderación en la dieta mediterránea y se cree que puede tener propiedades protectores para la salud cardiovascular.

Sus beneficios:

La dieta mediterránea ha sido ampliamente estudiada y se ha demostrado que ofrece numerosos beneficios para la salud. Algunos son:

  • Mejora de la salud cardiovascular: La dieta mediterránea se ha relacionado con una reducción en el riesgo de enfermedades cardíacas, presión arterial alta y colesterol alto.
  • Control de la diabetes: La dieta mediterránea ha sido útil para el control de la glucemia en personas con diabetes tipo 2.
  • Pérdida de peso: La dieta mediterránea se ha relacionado con una pérdida de peso saludable y sostenible.
  • Reducción del riesgo de cáncer: Algunos estudios sugieren que la dieta mediterránea puede reducir el riesgo de cáncer de colon, mama y próstata.
  • Mejora de la función cerebral: La dieta mediterránea se ha relacionado con una mejora en la función cognitiva y una reducción en el riesgo de enfermedades neurodegenerativas, como la enfermedad de Alzheimer.
  • Mejora de la salud mental: La dieta mediterránea se ha relacionado con una reducción en la incidencia de depresión y ansiedad.

En definitiva, la dieta mediterránea es un patrón alimentario equilibrado y saludable que se basa en una amplia variedad de alimentos frescos y nutritivos. Además, ofrece numerosos descorativos para la salud, incluyendo una mejora en la salud cardiovascular, la reducción del riesgo de cáncer y enfermedades neurodegenerativas

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